Emprender un negocio es toda una aventura en la que deberás enfrentarte a numerosos retos. Uno de los más importantes es contar con la liquidez necesaria para hacer frente a todos los costes que implica lanzar un nuevo proyecto profesional. No podemos negar que uno de los males endémicos de las pymes son los problemas de financiación en los inicios de la empresa, así como la escasez de ingresos importantes en la fase de consolidación del proyecto. Por lo tanto, implantar medidas para ahorrar en se convertirá en una de tus mayores prioridades. Compartir oficina es una buena manera de reducir los costes básicos.

¿Cómo ahorrar compartiendo oficina?

Instalarse en una oficina privada, tal y como se ha hecho siempre, en la actualidad es prácticamente una meta imposible para la mayoría de los emprendedores de pymes y autónomos.

La especulación que ha caracterizado el mercado inmobiliario español en los últimos años ha hecho que el coste del alquiler de una oficina haya llegado a cifras astronómicas por metro cuadrado. Precios, sin duda, inasumibles para todos aquellos que están desarrollando todavía las fases iniciales de su negocio.

Si decides establecerte por tu cuenta en tu propia oficina o despacho, al precio del alquiler tendrás que añadirle el coste de los servicios básicos, como la electricidad, la limpieza o la conexión wifi. Y esto no es todo. También es necesario tener en cuenta la necesidad de contar con recursos tan básicos como la paquetería o las comunicaciones. Esto incrementa todavía más los gastos para un emprendedor.

La necesidad de ahorrar compartiendo oficina es todavía mucho más importante al emprender un proyecto laboral de manera independiente, ya que es necesario siempre invertir una parte de los escasos ingresos iniciales en su desarrollo y consolidación. Desde esta perspectiva, compartir oficina te resultará aún mucho más prioritario.

Las ventajas de trabajar compartiendo oficina

El concepto de coworking o compartir un espacio de trabajo entre profesionales desconocidos a priori está convirtiéndose en una tendencia entre los autónomos y responsables de pymes y startups de nuestro país. La razón de su auge es sencilla: ahorrar compartiendo oficina permite disfrutar de un local y servicios de calidad, con un entorno positivo para el desarrollo de proyectos laborales gracias al espíritu de comunidad que se cultiva en estos centros entre todos los usuarios.

Además, en los centros diseñados para compartir oficina se programan incluso eventos y talleres de manera regular, pensados para permitir a sus usuarios ampliar su formación sobre algunos aspectos de su vida laboral gratuitamente y, por lo tanto, favoreciendo también el ahorro de los profesionales establecidos en sus instalaciones.

Sin duda, otro de los factores determinantes para que un emprendedor se decida por compartir oficina es el económico. Saber que por una cuota semanal o mensual reducida es posible contar con una mesa y todos los servicios básicos para el correcto desempeño profesional libera a autónomos y responsables de pequeñas empresas de una presión excesiva sobre la liquidez de su negocio.

Además, hay que tener en cuenta que este ahorro está asociado a una buena calidad del entorno laboral en un espacio de trabajo compartido. Si se decide trabajar en una oficina o un local privado, la necesidad de recortar gastos hace que no se pueda contar con según qué servicios, o que estos sean de un nivel inferior al que requiere un profesional. En cambio, compartiendo oficina se puede acceder a todos los recursos que sean necesarios sin tener que hacer un esfuerzo económico añadido, como una conexión wifi de alta calidad.

¿Y por qué no trabajar en casa?

Muchos de los emprendedores que inician su negocio se plantean asegurar su consolidación económica trabajando desde su propia casa, como una medida de ahorro. Si se escoge esta opción, hay que tener en cuenta igualmente la falta de acceso a servicios de calidad, lo que a la larga implica un gasto superior de recursos para poder solucionar los problemas del día a día

Igualmente, merece la pena destacar que los gastos del hogar generados por una actividad profesional no se pueden desgravar como si fueran laborales, todo lo contrario que sucede si se está compartiendo oficina. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que instalarse en uno de estos espacios de coworking también permite al emprendedor ahorrar en sus impuestos.

Otras ventajas de compartir oficina

Aunque los beneficios económicos de trabajar en este tipo de espacios son muy importantes, no hay que olvidar que compartiendo oficina es posible disfrutar de otras muchas ventajas.

Para empezar, es una excelente manera de romper con la soledad que caracteriza a los emprendedores y autónomos, y que acaba repercutiendo de manera negativa tanto en su estado emocional como en su productividad. Poder trabajar rodeados de personas creativas y con ganas de compartir ideas y conocimientos es una buena herramienta para no caer en la monotonía y poder mantener una actitud más proactiva hacia el trabajo.

Además, los espacios diseñados para compartir oficina tienen un marcado espíritu de comunidad. Por lo tanto, favorecen la interacción entre sus distintos usuarios. Esta posibilidad de conocer a profesionales de sectores muy diferentes y con un background propio ayuda al enriquecimiento profesional y permite que un emprendedor pueda valorar su proyecto laboral desde otros puntos de vista. Una simple charla a la hora del café con otro compañero de oficina puede enriquecer el planteamiento de un negocio mucho más que algunas sesiones largas y arduas frente al ordenador.

Asimismo, este entorno laboral tan variado es una excelente oportunidad para hacer networking y poder crear una red de contactos amplia, que incidirá de manera positiva en la ampliación del alcance de cualquier negocio. Conseguir esta repercusión en el caso de pequeñas empresas y proyectos individuales es esencial para su consolidación a largo plazo.

Trabajar compartiendo oficina es una opción económicamente muy rentable para todos aquellos emprendedores que están creando su pequeña empresa y necesitan ahorrar costes para no tener problemas de liquidez. Además, es un recurso que ofrece la posibilidad de relacionarse con otros profesionales, lo que facilita adquirir nuevos conocimientos y contactos que contribuirán sin duda a un mejor desarrollo del proyecto.